/ lunes 12 de agosto de 2019

Es momento de construir

DEMOCRACIA EN RUMBO


Estimadas y estimados lectores. La democracia es un concepto vivo que se adapta al tiempo y época, es determinada por las condiciones económicas, políticas y culturales de cada región; en México, —e Hidalgo— llevamos décadas construyendo y perfeccionando las bases jurídicas en que se sostiene nuestra actual democracia, desde el trabajo de los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLES) en coordinación con los tribunales electorales, organizaciones de la sociedad civil y el Instituto Nacional Electoral hemos unido esfuerzos para la realización de elecciones libres, efectivas y altamente confiables entregando resultados como nunca antes en la historia, por ejemplo, en los última elección alcanzamos, en nuestro estado, el mayor porcentaje de participación ciudadana registrada en comicios locales, así mismo se logró la paridad de género en el actual Congreso Hidalguense y la representación política de los pueblos y comunidades indígenas, entre otros.

La estructura del sistema electoral mexicano contempla la procuración, defensa y protección de los derechos políticos de la ciudadanía, asociaciones y de los propios partidos políticos a través de diversas medidas que brindan certeza y legalidad a las partes involucradas en controversias o disparidades como son, por ejemplo, los diferentes medios de impugnación ante los tribunales electorales correspondientes. De igual forma, la promoción y difusión de la cultura cívica juegan un papel fundamental en el sistema electoral ya que permiten a la ciudadanía conocer cuáles son sus derechos y al mismo tiempo, enfatizaren el cumplimiento de sus deberes, porque construir democracia es una tarea permanente de la que todas y todos somos responsables.

Cada proceso electoral tiene sus particularidades, con ellas surgen experiencias que sienta nuevas bases y conocimientos que enriquecerán al siguiente, dicha progresividad exige perfeccionar lo que ha funcionado e identificar las áreas de oportunidad para elevar la calidad de los procesos y fortalecer la confianza en las instituciones, es precisamente esa experiencia lo que nos permite afrontar los nuevos retos de manera exitosa. De cara al Proceso Electoral 2019 – 2020 para la renovación de los 84 ayuntamientos de la entidad, el Instituto Estatal Electoral de Hidalgo organizó diversas mesas de trabajo con la participación del Tribunal Electoral del Estado de Hidalgo, de representantes de los Partidos Políticos locales y nacionales con presencia en la entidad, de este ejercicio derivó la propuesta de Reforma Electoral Hidalgo 2019 que se entregó, en días pasados, de manera formal al Congreso del Estado para su análisis.

Todo ello nos lleva a la siguiente reflexión: la democracia es un diálogo asertivo que deriva en acuerdos; es el respeto a las diferencias de opinión; es inclusión de la diversidad en los objetivos comunes; es observar y trabajar en cada detalle de una problemática para asegurarnos que nadie se quede atrás; democracia es colectividad; democracia puede ser utopía, sí, pero es también inspiración, aspiración y perseverancia.

DEMOCRACIA EN RUMBO


Estimadas y estimados lectores. La democracia es un concepto vivo que se adapta al tiempo y época, es determinada por las condiciones económicas, políticas y culturales de cada región; en México, —e Hidalgo— llevamos décadas construyendo y perfeccionando las bases jurídicas en que se sostiene nuestra actual democracia, desde el trabajo de los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLES) en coordinación con los tribunales electorales, organizaciones de la sociedad civil y el Instituto Nacional Electoral hemos unido esfuerzos para la realización de elecciones libres, efectivas y altamente confiables entregando resultados como nunca antes en la historia, por ejemplo, en los última elección alcanzamos, en nuestro estado, el mayor porcentaje de participación ciudadana registrada en comicios locales, así mismo se logró la paridad de género en el actual Congreso Hidalguense y la representación política de los pueblos y comunidades indígenas, entre otros.

La estructura del sistema electoral mexicano contempla la procuración, defensa y protección de los derechos políticos de la ciudadanía, asociaciones y de los propios partidos políticos a través de diversas medidas que brindan certeza y legalidad a las partes involucradas en controversias o disparidades como son, por ejemplo, los diferentes medios de impugnación ante los tribunales electorales correspondientes. De igual forma, la promoción y difusión de la cultura cívica juegan un papel fundamental en el sistema electoral ya que permiten a la ciudadanía conocer cuáles son sus derechos y al mismo tiempo, enfatizaren el cumplimiento de sus deberes, porque construir democracia es una tarea permanente de la que todas y todos somos responsables.

Cada proceso electoral tiene sus particularidades, con ellas surgen experiencias que sienta nuevas bases y conocimientos que enriquecerán al siguiente, dicha progresividad exige perfeccionar lo que ha funcionado e identificar las áreas de oportunidad para elevar la calidad de los procesos y fortalecer la confianza en las instituciones, es precisamente esa experiencia lo que nos permite afrontar los nuevos retos de manera exitosa. De cara al Proceso Electoral 2019 – 2020 para la renovación de los 84 ayuntamientos de la entidad, el Instituto Estatal Electoral de Hidalgo organizó diversas mesas de trabajo con la participación del Tribunal Electoral del Estado de Hidalgo, de representantes de los Partidos Políticos locales y nacionales con presencia en la entidad, de este ejercicio derivó la propuesta de Reforma Electoral Hidalgo 2019 que se entregó, en días pasados, de manera formal al Congreso del Estado para su análisis.

Todo ello nos lleva a la siguiente reflexión: la democracia es un diálogo asertivo que deriva en acuerdos; es el respeto a las diferencias de opinión; es inclusión de la diversidad en los objetivos comunes; es observar y trabajar en cada detalle de una problemática para asegurarnos que nadie se quede atrás; democracia es colectividad; democracia puede ser utopía, sí, pero es también inspiración, aspiración y perseverancia.