/ martes 4 de febrero de 2020

Ramón Rojo Villa lleva el sonido La Changa a Europa

Intercalar saludos entre canción y canción es una de las características que distinguió e hizo destacar a La Changa

En el cartel del festival Primavera Sound 2020 se leen nombres de figuras clásicas de la música y artistas del momento. Bad Bunny, Lana del Rey, The Strokes, Iggy Pop, Disclosure y C. Tangana son algunas de las los actos que se presentarán del 3 al 7 de junio en Barcelona. Y entre ellos aparece otro muy familiar para los mexicanos: Sonido La Changa.

Y no, no es un error. Es el mismo Ramón Rojo que de los barrios de Tepito llegará a este encuentro musical en Europa para poner a bailar al público con su música y su inigualable frase “La cha-cha-cha-cha-cha-changaa”. “Brincar el charco es una sorpresota para mí en mis 52 años como sonidero”, afirma el propio Rojo de visita en las instalaciones de El Sol de México.

Hace unas semanas una llamada le llegó, le decían que lo querían para formar parte de este festival, pues gracias a las redes sociales sus mezclas de sonido llegaron a España. “Todo surge de una cumbia muy popular que se llama La monjita voladora, que es la más pedida, bailada, la que todo mundo me pregunta cuando me ve; y llegó hasta allá. Este éxito fue la llave principal, me hablaron del festival y pues hicimos trato y todo”, dice.

No es la primera vez que Ramón Rojo y el Sonido La Changa llegan a Europa, pues en 2011 formó parte de la octava edición del Festival Serralves em Festa en Portugal. Sin embargo, el Primavera Sound “ya son palabras mayores, porque es un festival a nivel mundial y es un paso agigantado”.

El Sonido La Changa surgió en las calles de Tepito, donde la gente contrataba conjuntos musicales para animar sus fiestas “y cuando ellos descansaban entraba el tocadiscos, así se le llamaba a la persona que ponía la música, pero no amenizaba ni nada, sólo ponían los discos”.

CÓMO COMENZÓ SU HISTORIA

Él era un amante de la música y el baile. “Yo andaba siempre buscando los fines de semana que la boda, que la quinceañera, y me metía aunque no me invitaran. Me gustaba sacar a bailar a las chamacas. Ya después supe que había un sonido muy famoso que era Ángel Fernández alias El Morzolote, hacía tardeadas una o dos veces por semana, cobraba un peso la entrada, pero yo no tenía ni el peso, hasta que un día lo junté tirando la basura de los vecinos, me daban 20 centavos”, recuerda.

Ramón Rojo se hizo amigo de El Morzolote y se volvió su aprendiz. Lo siguió mucho tiempo, anhelando algún día tener una oportunidad de tocar “hasta que una vez en año nuevo falló un ayudante y pensé ‘ojala me dé chance’, y sí me lo dio. Me preguntó si sabía conectar el equipo y dije que sí, pero pues yo no sabía y en vez de conectar la bocina puse la luz y ¡Pum!, tronó la bocina”, dice entre carcajadas. “Tuve que ir con el dueño a decirle lo que había pasado y me dice ‘cómo eres idiota, baboso’, la conectó y ya me puse a tocar. ¡Uy! Yo ya me sentía grande”.

Al poco tiempo pudo hacerse de su propio equipo y de unos discos que consiguió cuando su familia compró “una discotienda en la calle de Argentina, en el centro histórico. Salió un bafle, pedí un amplificador prestado, agarré los discos y se oía bonito y me decían ‘oye chavo, cuánto’, ‘pues diez pesos’, decía. Hasta que una señora me preguntó cuánto cobraba por tocar en un cumpleaños, le dije que cinco pesos y me dio diez. Pues yo estaba bien alegre. Y así fue como empezó, de la nada. No lo hice como el afán de ganar dinero, sino por amor a la música”.

LA PRIMERA TOCADA

De esa primera tocada salieron otras. Los clientes de su maestro se fueron con él y El Morzolote prefirió darle dinero para que se fuera a tocar a otros lados. Entonces ya no sólo tocaba en Tepito, de ahí se fue a otras colonias cercanas y fue creciendo poco a poco, “luego ya no era las colonias, era salir a tocar en Toluca, Pachuca, León, Puebla y así hasta que surgió ir a Estados Unidos y ahora a Europa, ¿increíble, verdad?”.

El nombre de La Changa surgió porque Ramón Rojo era fiel seguidor de la radionovela Chucho el roto, “tenía su ayudante que era La Changa, a mí me gustaba ese, lo escuchaba y me imaginaba a esos personajes como si viera la televisión. Y así me empezaron a decir, La changa. Pero el sonido tenía nombre, Aves del Trópico, pero el barrio me conocía como La Changa y la gente le puso así por mi apodo”.

La primera vez que tocó fuera de México fue un 20 de noviembre de 1994 en el Hollywood Palladium, en California. Pero para lograrlo tuvo que pasar como indocumentado, con coyotes que lo cruzaron por Tijuana. La convocatoria de esa presentación fue tal que tuvo que ser cancelada, pues había cuatro mil asistentes dentro del recinto, “pero el doble de gente en la calle”.

“La gente se alocó, rompió puertas, ventanas se metieron sin pagar boleto. Llegó la policía, los bomberos y se acabó. Me pidieron que controlara a la gente porque pensaban que era uno de esos conciertos pesados donde luego había muertos, pero no, era La Changa. Esa fue la primera vez allá”, recuerda.

Ahora presentarse fuera de su país es para Ramón Rojo un gran reconocimiento a sus 52 años de trabajo, donde “aparte de representar a México vamos a representar a la cultura del sonidero que aquí en México hay quienes lo aceptan y quienes no. Dicen que uno no es profeta en su propia tierra, pero después de Estados Unidos brincamos a Europa y será la segunda vez que vamos, esas ya son palabras mayores”, concluye.

En el cartel del festival Primavera Sound 2020 se leen nombres de figuras clásicas de la música y artistas del momento. Bad Bunny, Lana del Rey, The Strokes, Iggy Pop, Disclosure y C. Tangana son algunas de las los actos que se presentarán del 3 al 7 de junio en Barcelona. Y entre ellos aparece otro muy familiar para los mexicanos: Sonido La Changa.

Y no, no es un error. Es el mismo Ramón Rojo que de los barrios de Tepito llegará a este encuentro musical en Europa para poner a bailar al público con su música y su inigualable frase “La cha-cha-cha-cha-cha-changaa”. “Brincar el charco es una sorpresota para mí en mis 52 años como sonidero”, afirma el propio Rojo de visita en las instalaciones de El Sol de México.

Hace unas semanas una llamada le llegó, le decían que lo querían para formar parte de este festival, pues gracias a las redes sociales sus mezclas de sonido llegaron a España. “Todo surge de una cumbia muy popular que se llama La monjita voladora, que es la más pedida, bailada, la que todo mundo me pregunta cuando me ve; y llegó hasta allá. Este éxito fue la llave principal, me hablaron del festival y pues hicimos trato y todo”, dice.

No es la primera vez que Ramón Rojo y el Sonido La Changa llegan a Europa, pues en 2011 formó parte de la octava edición del Festival Serralves em Festa en Portugal. Sin embargo, el Primavera Sound “ya son palabras mayores, porque es un festival a nivel mundial y es un paso agigantado”.

El Sonido La Changa surgió en las calles de Tepito, donde la gente contrataba conjuntos musicales para animar sus fiestas “y cuando ellos descansaban entraba el tocadiscos, así se le llamaba a la persona que ponía la música, pero no amenizaba ni nada, sólo ponían los discos”.

CÓMO COMENZÓ SU HISTORIA

Él era un amante de la música y el baile. “Yo andaba siempre buscando los fines de semana que la boda, que la quinceañera, y me metía aunque no me invitaran. Me gustaba sacar a bailar a las chamacas. Ya después supe que había un sonido muy famoso que era Ángel Fernández alias El Morzolote, hacía tardeadas una o dos veces por semana, cobraba un peso la entrada, pero yo no tenía ni el peso, hasta que un día lo junté tirando la basura de los vecinos, me daban 20 centavos”, recuerda.

Ramón Rojo se hizo amigo de El Morzolote y se volvió su aprendiz. Lo siguió mucho tiempo, anhelando algún día tener una oportunidad de tocar “hasta que una vez en año nuevo falló un ayudante y pensé ‘ojala me dé chance’, y sí me lo dio. Me preguntó si sabía conectar el equipo y dije que sí, pero pues yo no sabía y en vez de conectar la bocina puse la luz y ¡Pum!, tronó la bocina”, dice entre carcajadas. “Tuve que ir con el dueño a decirle lo que había pasado y me dice ‘cómo eres idiota, baboso’, la conectó y ya me puse a tocar. ¡Uy! Yo ya me sentía grande”.

Al poco tiempo pudo hacerse de su propio equipo y de unos discos que consiguió cuando su familia compró “una discotienda en la calle de Argentina, en el centro histórico. Salió un bafle, pedí un amplificador prestado, agarré los discos y se oía bonito y me decían ‘oye chavo, cuánto’, ‘pues diez pesos’, decía. Hasta que una señora me preguntó cuánto cobraba por tocar en un cumpleaños, le dije que cinco pesos y me dio diez. Pues yo estaba bien alegre. Y así fue como empezó, de la nada. No lo hice como el afán de ganar dinero, sino por amor a la música”.

LA PRIMERA TOCADA

De esa primera tocada salieron otras. Los clientes de su maestro se fueron con él y El Morzolote prefirió darle dinero para que se fuera a tocar a otros lados. Entonces ya no sólo tocaba en Tepito, de ahí se fue a otras colonias cercanas y fue creciendo poco a poco, “luego ya no era las colonias, era salir a tocar en Toluca, Pachuca, León, Puebla y así hasta que surgió ir a Estados Unidos y ahora a Europa, ¿increíble, verdad?”.

El nombre de La Changa surgió porque Ramón Rojo era fiel seguidor de la radionovela Chucho el roto, “tenía su ayudante que era La Changa, a mí me gustaba ese, lo escuchaba y me imaginaba a esos personajes como si viera la televisión. Y así me empezaron a decir, La changa. Pero el sonido tenía nombre, Aves del Trópico, pero el barrio me conocía como La Changa y la gente le puso así por mi apodo”.

La primera vez que tocó fuera de México fue un 20 de noviembre de 1994 en el Hollywood Palladium, en California. Pero para lograrlo tuvo que pasar como indocumentado, con coyotes que lo cruzaron por Tijuana. La convocatoria de esa presentación fue tal que tuvo que ser cancelada, pues había cuatro mil asistentes dentro del recinto, “pero el doble de gente en la calle”.

“La gente se alocó, rompió puertas, ventanas se metieron sin pagar boleto. Llegó la policía, los bomberos y se acabó. Me pidieron que controlara a la gente porque pensaban que era uno de esos conciertos pesados donde luego había muertos, pero no, era La Changa. Esa fue la primera vez allá”, recuerda.

Ahora presentarse fuera de su país es para Ramón Rojo un gran reconocimiento a sus 52 años de trabajo, donde “aparte de representar a México vamos a representar a la cultura del sonidero que aquí en México hay quienes lo aceptan y quienes no. Dicen que uno no es profeta en su propia tierra, pero después de Estados Unidos brincamos a Europa y será la segunda vez que vamos, esas ya son palabras mayores”, concluye.

Policiaca

Localizan restos humanos en una vivienda

Los hechos ocurrieron en la localidad El Moreno

Local

Funcionarios dieron negativo a Covid-19

Más de 20 fueron sometidos a los análisis en una clínica particular

Sociedad

Covid-19 plantea una transición a la democracia digital con voto electrónico: José Luis Vargas

El magistrado del Tribunal Electoral explicó que en el caso mexicano se requiere de una reforma constitucional que facilite la democracia

Literatura

Invitan a poetas a premio internacional Fundación Loewe

La Fundación Loewe convoca a autores de cualquier edad y nacionalidad

Local

Suman 76 casos nuevos de Covid-19 en 24 horas

En el último reporte fallecieron tres personas más por esa enfermedad en el estado

Sociedad

Denuncian represalias contra empleados de maquilas que dan a conocer muertes por Covid-19

Ante la dependencia federal los trabajadores presentaron denuncias en contra de maquiladoras como Regal, Emerson, Electrocomponentes, entre otras

Sociedad

Con Programa Bienestar buscan beneficiar a 220 mil niños indígenas

Los niños serán pertenecientes a 228 municipios y 6 mil 888 localidades

Sociedad

Verifican protocolos de seguridad sanitaria para reanudar operaciones en minas

En los próximos días el subsecretario Francisco Quiroga visitará minas en los estados de Durango, Zacatecas, Coahuila y Sonora