/ jueves 16 de noviembre de 2023

La Flor de Nochebuena, debe cuidar todo el año: María Rosas

Aunque es difícil esa labor, se tiene que hacer para que salga bien la cosecha de esta época invernal 

Es un trabajo de prácticamente un año cuidar la Flor de Nochebuena luego de que se planta su esqueje en la tierra de cultivo y esta es una especie única, ya que ninguna es igual a otra y cada una requiere espacio diferente que se acople para su sobrevivencia.

Literalmente es difícil esta labor que hacemos los productores, sin embargo, siempre le echamos muchas ganas para que salga bien la cosecha de esta temporada invernal.

En mi caso, desde hace veinticinco años oferto esta flor en plazas y tianguis para contribuir al gasto familiar de mi casa y gracias a Dios nunca nos ha dejado sin comer esta cosecha a mí y mi familia.

En esos términos se expresó, ayer, la comerciante María Eugenia Rosas López, quien es vecina de la zona centro de esta ciudad.

Aseguró que este producto agrícola siempre se vende, ya sea por la tradición religiosa o porque solo se da en esta época del año.

“Es una flor que ayuda a las personas a relajarse al admirarla, además que ofrece vida, paz y tranquilidad interna” citó la entrevistada.

Acompañada de sus familiares, dijo que la producción de la Flor de Nochebuena comienza desde el mes de marzo que es cuando llegan los esquejes a los productores y posteriormente se traspasa a maceta en donde se le da el tratamiento con fertilizantes y fumigaciones.

Debido a que es una flor de sombra se le debe de proteger del frío ya que si no se marchita y se le debe poner agua por lo menos dos veces a la semana.

María Eugenia dijo que esta especie deja de florecer en el mes de febrero y deja el siguiente retoño para la floración y se utiliza tierra de encino y oyamel para oxigenar la raíz de la planta.

“Aproximadamente son veinte colores originales que existen de la Flor de Nochebuena pero las que son más solicitadas son las rojas, amarillas y blancas y se da en varios tamaños desde tres a veinte pulgadas, las cuales se ofertan desde la chica en veinte pesos cada una hasta la más grande de macetón que cuesta trescientos pesos” explicó la mujer.

Por último, refirió que cada planta tiene su toque especial y por ende, requiere un cuidado de la misma manera.


Es un trabajo de prácticamente un año cuidar la Flor de Nochebuena luego de que se planta su esqueje en la tierra de cultivo y esta es una especie única, ya que ninguna es igual a otra y cada una requiere espacio diferente que se acople para su sobrevivencia.

Literalmente es difícil esta labor que hacemos los productores, sin embargo, siempre le echamos muchas ganas para que salga bien la cosecha de esta temporada invernal.

En mi caso, desde hace veinticinco años oferto esta flor en plazas y tianguis para contribuir al gasto familiar de mi casa y gracias a Dios nunca nos ha dejado sin comer esta cosecha a mí y mi familia.

En esos términos se expresó, ayer, la comerciante María Eugenia Rosas López, quien es vecina de la zona centro de esta ciudad.

Aseguró que este producto agrícola siempre se vende, ya sea por la tradición religiosa o porque solo se da en esta época del año.

“Es una flor que ayuda a las personas a relajarse al admirarla, además que ofrece vida, paz y tranquilidad interna” citó la entrevistada.

Acompañada de sus familiares, dijo que la producción de la Flor de Nochebuena comienza desde el mes de marzo que es cuando llegan los esquejes a los productores y posteriormente se traspasa a maceta en donde se le da el tratamiento con fertilizantes y fumigaciones.

Debido a que es una flor de sombra se le debe de proteger del frío ya que si no se marchita y se le debe poner agua por lo menos dos veces a la semana.

María Eugenia dijo que esta especie deja de florecer en el mes de febrero y deja el siguiente retoño para la floración y se utiliza tierra de encino y oyamel para oxigenar la raíz de la planta.

“Aproximadamente son veinte colores originales que existen de la Flor de Nochebuena pero las que son más solicitadas son las rojas, amarillas y blancas y se da en varios tamaños desde tres a veinte pulgadas, las cuales se ofertan desde la chica en veinte pesos cada una hasta la más grande de macetón que cuesta trescientos pesos” explicó la mujer.

Por último, refirió que cada planta tiene su toque especial y por ende, requiere un cuidado de la misma manera.


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