/ martes 27 de febrero de 2024

Inviable trasladar jales por costos y logística

Los especialistas consideran que se puede adoptar un modelo de industrialización del vidrio

A casi dos décadas de que el entonces gobernador del estado, Miguel Ángel Osorio Chong, anunció el aprovechamiento de los jales que se ubican en la zona metropolitana de Mineral de la Reforma, el proyecto sigue en el abandono, aunado a que especialistas consideraron que trasladar estas porciones de tierra es inviable tanto por costos como por logística.

El titular del Consejo de Ciencia, Tecnología e Innovación de Hidalgo (Citnova), Francisco Patiño Cardona, dijo que los jales son un foco de contaminación permanente, pues durante los 400 años que llevan en la región se pueden generar problemas de salud para los habitantes de Pachuca y Mineral de la Reforma.

El funcionario estatal sostuvo que se ha identificado en los jales el silicio, que es un polvo que no se observa fácilmente, pues se requieren microscopios para identificarlo, pues es menor a las 34 micras, así como otros materiales químicos que pueden representar un riesgo para la población humana.

De acuerdo con el responsable de Citnova, desde hace dos décadas planteó al entonces gobierno estatal un proyecto para el aprovechamiento de los jales, sin embargo, no fue considerado y se contempló la remoción de la tierra hacia otro municipio, lo cual representaría un gasto económico millonario y tolvaneras que afectarían a la población.

Agregó que por medio de microscopios electrónicos han identificado problemas en los pulmones de las personas que se han expuesto de forma permanente a los jales, pues también hay arsénico, plomo y cadmio, los cuales pueden provocar diferentes tipos de cáncer.

Asimismo, recordó que planteó la posibilidad de aprovechar los jales para fines artesanales, en los cuales se podrían procesar para elaborar diferentes productos o para producir tejas y bloques para la construcción de casas, así como en la realización de vidrio, una industria que podría beneficiarse con esta situación.

Con ello, refirió, no se tendrían que trasladar más de 150 millones de toneladas de tierra al municipio de Epazoyucan, o incluso comentó que podrían devolverse a los socavones y tiros de minas, con los cuales se podrían evitar hundimientos en algunas zonas del área metropolitana de la capital del estado.

De la misma manera, consideró que se podría aprovechar para crear una capa forestal de más de dos mil hectáreas, debido a que aseveró que en los jales se ha presentado el surgimiento de césped con características distintas a las que se presentan en otras regiones.

Por ello, Patiño Cardona consideró que existe una riqueza biológica que podría aprovecharse para la reforestación y la construcción de campos deportivos, no obstante, para eso se requiere de voluntad política por parte de diferentes sectores, y refirió que en la actualidad esos terrenos le pertenecen a la empresa española Ancira, que los adquirió de la compañía Real del Monte y hasta el momento no ha manifestado algún interés en aprovechar los recursos naturales de la misma.

Por su parte, el investigador del Área Académica de Ciencias de la Tierra de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), Martín Reyes, coincidió en que los jales representan un riesgo para la población de forma permanente por la contaminación del aire ocasionada por el levantamiento del polvo.

El académico sostuvo que respirar el polvo de los jales puede ocasionar silicosis, enfermedad causada por inhalar polvo de sílice, debido a que es una de las zonas con mayor concentración de este material, aunado a que también están otros metales en el medio ambiente que pueden incluso oxidarse y pasar a los mantos acuíferos.

El también integrante del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) mencionó que es ilógico transportar los jales a otro municipio, pues para ello se necesitarían al menos 400 años, pues la capacidad máxima de trasladar esta cantidad de tierra es de dos mil toneladas diarias.

Añadió que se podría aprovechar la industria del vidrio para el mismo, y aunque los científicos desarrollan diferentes proyectos para conocer la situación de los jales, no cuentan con recursos económicos para efectuar estas investigaciones que deben ser subsanadas con el dinero de los investigadores, ya que no es un área de interés del Consejo Nacional de Humanidades, Ciencia y Tecnología (Conahcyt), y el gobierno estatal no cuenta con convocatorias de este tipo.

De la misma manera, el investigador manifestó que se requiere de un proceso de separación de los materiales que es complejo y complicado, por lo cual se necesitaría de una inversión económica tanto de las autoridades como del sector empresarial para su aprovechamiento.

Dijo que se ha detectado la presencia de oro y plata, pero en porciones muy reducidas, pues en el caso de la plata 70 gramos por cada tonelada, mientras que del oro cinco miligramos por cada tonelada, por lo cual no representa un negocio para las empresas, pero que podría detonar otra industria como la del vidrio.

Para evitar problemas de salud, el académico recomendó a la población evitar exponerse de forma constante en los jales, así como mantener las habitaciones cerradas, evitar respirar el polvo y usar cubrebocas, con lo cual reducirá la posibilidad de presentar diferentes complicaciones.

Sobre la situación de los jales, diferentes activistas como Jonathan Job Morales, presidente de Biofutura, también comentó que se trata de un tema que debe ser abordado de forma prioritaria por las autoridades federales, estatales y municipales, ya que estos problemas se han replicado en la entidad.

El activista manifestó que los jales son espacios de acumulación de tierra con diferentes materiales pesados que se han acumulado durante siglos desde que comenzó el periodo de extracción minera en el periodo virreinal en Pachuca y la zona metropolitana, por lo cual se deben mejorar los espacios de atención de los mismos.

Sobre esto, la organización civil internacional Ej Atlas colocó el problema de los jales de Pachuca como uno de los asuntos en materia ambiental que no se han resuelto y que han generado diferentes problemáticas en salud para la población, por lo cual alertó sobre las complicaciones sucesivas que se pueden presentar en el futuro.

“Sería mejor aprovechar para la industria del vidrio y también separar los materiales”, comentó el investigador de Ciencias de la Tierra de la UAEH.


A casi dos décadas de que el entonces gobernador del estado, Miguel Ángel Osorio Chong, anunció el aprovechamiento de los jales que se ubican en la zona metropolitana de Mineral de la Reforma, el proyecto sigue en el abandono, aunado a que especialistas consideraron que trasladar estas porciones de tierra es inviable tanto por costos como por logística.

El titular del Consejo de Ciencia, Tecnología e Innovación de Hidalgo (Citnova), Francisco Patiño Cardona, dijo que los jales son un foco de contaminación permanente, pues durante los 400 años que llevan en la región se pueden generar problemas de salud para los habitantes de Pachuca y Mineral de la Reforma.

El funcionario estatal sostuvo que se ha identificado en los jales el silicio, que es un polvo que no se observa fácilmente, pues se requieren microscopios para identificarlo, pues es menor a las 34 micras, así como otros materiales químicos que pueden representar un riesgo para la población humana.

De acuerdo con el responsable de Citnova, desde hace dos décadas planteó al entonces gobierno estatal un proyecto para el aprovechamiento de los jales, sin embargo, no fue considerado y se contempló la remoción de la tierra hacia otro municipio, lo cual representaría un gasto económico millonario y tolvaneras que afectarían a la población.

Agregó que por medio de microscopios electrónicos han identificado problemas en los pulmones de las personas que se han expuesto de forma permanente a los jales, pues también hay arsénico, plomo y cadmio, los cuales pueden provocar diferentes tipos de cáncer.

Asimismo, recordó que planteó la posibilidad de aprovechar los jales para fines artesanales, en los cuales se podrían procesar para elaborar diferentes productos o para producir tejas y bloques para la construcción de casas, así como en la realización de vidrio, una industria que podría beneficiarse con esta situación.

Con ello, refirió, no se tendrían que trasladar más de 150 millones de toneladas de tierra al municipio de Epazoyucan, o incluso comentó que podrían devolverse a los socavones y tiros de minas, con los cuales se podrían evitar hundimientos en algunas zonas del área metropolitana de la capital del estado.

De la misma manera, consideró que se podría aprovechar para crear una capa forestal de más de dos mil hectáreas, debido a que aseveró que en los jales se ha presentado el surgimiento de césped con características distintas a las que se presentan en otras regiones.

Por ello, Patiño Cardona consideró que existe una riqueza biológica que podría aprovecharse para la reforestación y la construcción de campos deportivos, no obstante, para eso se requiere de voluntad política por parte de diferentes sectores, y refirió que en la actualidad esos terrenos le pertenecen a la empresa española Ancira, que los adquirió de la compañía Real del Monte y hasta el momento no ha manifestado algún interés en aprovechar los recursos naturales de la misma.

Por su parte, el investigador del Área Académica de Ciencias de la Tierra de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), Martín Reyes, coincidió en que los jales representan un riesgo para la población de forma permanente por la contaminación del aire ocasionada por el levantamiento del polvo.

El académico sostuvo que respirar el polvo de los jales puede ocasionar silicosis, enfermedad causada por inhalar polvo de sílice, debido a que es una de las zonas con mayor concentración de este material, aunado a que también están otros metales en el medio ambiente que pueden incluso oxidarse y pasar a los mantos acuíferos.

El también integrante del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) mencionó que es ilógico transportar los jales a otro municipio, pues para ello se necesitarían al menos 400 años, pues la capacidad máxima de trasladar esta cantidad de tierra es de dos mil toneladas diarias.

Añadió que se podría aprovechar la industria del vidrio para el mismo, y aunque los científicos desarrollan diferentes proyectos para conocer la situación de los jales, no cuentan con recursos económicos para efectuar estas investigaciones que deben ser subsanadas con el dinero de los investigadores, ya que no es un área de interés del Consejo Nacional de Humanidades, Ciencia y Tecnología (Conahcyt), y el gobierno estatal no cuenta con convocatorias de este tipo.

De la misma manera, el investigador manifestó que se requiere de un proceso de separación de los materiales que es complejo y complicado, por lo cual se necesitaría de una inversión económica tanto de las autoridades como del sector empresarial para su aprovechamiento.

Dijo que se ha detectado la presencia de oro y plata, pero en porciones muy reducidas, pues en el caso de la plata 70 gramos por cada tonelada, mientras que del oro cinco miligramos por cada tonelada, por lo cual no representa un negocio para las empresas, pero que podría detonar otra industria como la del vidrio.

Para evitar problemas de salud, el académico recomendó a la población evitar exponerse de forma constante en los jales, así como mantener las habitaciones cerradas, evitar respirar el polvo y usar cubrebocas, con lo cual reducirá la posibilidad de presentar diferentes complicaciones.

Sobre la situación de los jales, diferentes activistas como Jonathan Job Morales, presidente de Biofutura, también comentó que se trata de un tema que debe ser abordado de forma prioritaria por las autoridades federales, estatales y municipales, ya que estos problemas se han replicado en la entidad.

El activista manifestó que los jales son espacios de acumulación de tierra con diferentes materiales pesados que se han acumulado durante siglos desde que comenzó el periodo de extracción minera en el periodo virreinal en Pachuca y la zona metropolitana, por lo cual se deben mejorar los espacios de atención de los mismos.

Sobre esto, la organización civil internacional Ej Atlas colocó el problema de los jales de Pachuca como uno de los asuntos en materia ambiental que no se han resuelto y que han generado diferentes problemáticas en salud para la población, por lo cual alertó sobre las complicaciones sucesivas que se pueden presentar en el futuro.

“Sería mejor aprovechar para la industria del vidrio y también separar los materiales”, comentó el investigador de Ciencias de la Tierra de la UAEH.


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