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Luchan por sobrevivir 180 niños con cáncer

  • El Sol de Córdoba
  • en República

Por YOLANDA REYES

En la región centro son 180 niños los que padecen cáncer, quienes luchan con todas sus fuerzas para vencer esta enfermedad. La leucemia es el cáncer más común en la población infantil.

El Hospital Regional de Río Blanco da atención integral a 135 niños, mientras que el Hospital de Especialidades del IMSS a 45, ambos nosocomios al ser de referencia son los responsables de atención a la población de la región centro, incluyendo la zona de Córdoba.

Tan solo en promedio mensual el Hospital de Zona Número 8 de Córdoba, canaliza de dos a tres niños como probables porque presentan signos de alarma, aunque es en el nosocomio de Orizaba donde los confirman o descartan.

A nivel mundial son detectados 169 mil casos de cáncer infantil, mientras que 90 mil fallecen en el mismo lapso.

Al conmemorarse el Día Mundial de Lucha contra el Cáncer Infantil, en la Secundaria Técnica Industrial 129 de Peñuela, se realizó el evento por parte de la Jurisdicción Sanitaria de Córdoba.

Fue el director de la Secundaria Técnica Industrial 129 José Emilio Coria Cosme Zarrabal, quien dio la bienvenida a las autoridades sanitarias: Irene Andrade Vargas, responsable del programa de Infancia; Félix Azamar Díaz, jefe de Atención Médica; Danna Márquez López, responsable del Programa de Atención a la Salud del Adolescente; Julia Perea Quezada, directora del Centro de Salud urbano y Magnolia Montes Vázquez, directora del Centro de Salud de Peñuela.

Otras autoridades educativas estuvieron presentes como el subdirector, Alfredo Sánchez Rolón. El cáncer infantil se simboliza con un lazo dorado, éste refleja lo valioso que son los niños y adolescentes que luchan para combatir la enfermedad.

El detectar a tiempo los signos de alarma y el tratamiento oportuno puede salvar muchas vidas. De ahí la importancia de que los padres de familia identifiquen los signos de alarma: Palidez, moretones, fiebre, puntos rojos en la piel, debilidad, pérdida de apetito, cansancio, sangrado de nariz y encías, dolor de huesos y articulaciones.

Mientras se dio a conocer a los asistentes los signos de alarma, los alumnos de segundo grado formaron un gran lazo dorado, como símbolo y recuerdo que la enfermedad es curable si se detecta a tiempo.