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Estimulante que los ciudadanos expresen su sentir al marchar

  • Miguel Reyes Razo, enviado especial
  • en México

Miguel Reyes Razo

Enviado especial
A penas regresó de tierras jaliscienses, en la pista del Hangar Presidencial, el presidente Enrique Peña Nieto dijo a los reporteros que “no acudirá a ninguna de las marchas que la ciudadanía realizará el próximo domingo”. Empero, saludó con entusiasmo las “genuinas expresiones de los mexicanos. Tiempo de mostrar dignidad, energía. De manifestar con respeto y sobriedad la disposición de los mexicanos a demandar respeto. Prueban el vigor de la Unidad
Nacional…

“Respeto que vivimos. Respeto que manifestamos a los demás. Respeto que demandamos de todos. Respeto que permita -como ocurrirá- dar con vías de entendimiento y solución. A fin de cuentas -remachó – a todos importa el progreso de sus respectivas sociedades. Nuestra postura es firme. Velar por los intereses de México”.

Deseó reparador descanso a los informadores. Y con sus colaboradores se alejó.

Dio la nota. Los periodistas rehicieron su nota.

Que ya estaba lista. E informaba así:

ZAPOPAN, Jal.- “Los mexicanos podemos llegar tan alto como queramos y tan lejos como decidamos” -sentenció ayer el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, quien elogió “el sueño, el anhelo infantil de volar, de tripular un avión que la voluntad y el saber transforman en dorada realidad”. Metáfora que le sirvió para elogiar -reconocer, exaltar- el insustituible papel de las Fuerzas Armadas nacionales “en la defensa de la soberanía e integridad del territorio patrio sin temor a perder la vida en esa empresa”. Y reconoció en el joven cadete que el jueves anterior en el Castillo de Chapultepec se desplomó sin procurar atenuar su caída “al hombre entrenado para caer de un golpe, sin doblarse, sin encorvarse. Gallardía y destreza mostró ante todos. Nuestros soldados caen pero no se doblan ni se rinden”,
remató.

El Presidente de México fue orador en la entrega de flamantes y costosas instalaciones -”costaron mil millones de pesos”- en el “emblemático Colegio del Aire de Zapopan. Aquí se forjan, se templan los soldados mexicanos del aire. Hace más de medio siglo que aquí se hacen realidad ilusiones. Surcar los aires. Velar por la integridad del espacio aéreo nacional. Velar por el bienestar de los mexicanos todos”.

Día de la celebración de los 102 años de la existencia de la Fuerza Aérea Mexicana. Fecha para la evocación. Hora de enlazar aniversarios. El Centenario de la Constitución Mexicana de 1917. “Nos indica rumbo. Nos determina. Nos da perfil e identidad”, definió. Y los 102 años de la creación de esa importante rama de las armas mexicanas.

Aptas -esenciales- para preservar la grandeza de México. De esa grandeza mexicana habló aquí ayer el Presidente de los Estados Unidos Mexicanos. En un día en que el sol abrasaba -abrazaba, ceñía, asfixiaba- y hasta enceguecía, soldados, tropa, oficiales, marinería, clases, cadetes y altos mandos se reunieron en derredor del jefe comandante supremo de las Fuerzas Armadas Mexicanas, el presidente Enrique Peña Nieto.

“Gran honor el que nos dispensa al estar hoy aquí”. Le reconoció Don Álvaro Remberto García Taboada, comandante de la Base Aérea Militar número 5.

Acontecimiento el vivido ayer en Zapopan que sirvió al presidente Enrique Peña Nieto para describir los fines de la Unidad Nacional que reclama la hora presente. En tierra de narradores como Agustín Yáñez, Juan Rufo, Juan José Arreola, Francisco Rojas González y bajo la luz que pudieron captar José Clemente Orozco, Juan Soriano y Chucho Reyes  Peña Nieto emocionó con su arenga y rotundo compromiso: “Tengo a orgullo velar por el bien de todos los mexicanos. Experimento gran amor por nuestro país. Mi entrega en su defensa no conoce término”.

Atribuyó entonces a las Fuerzas Armadas del país la formidable responsabilidad que cumplen cotidianamente. Mujeres y hombres en tierra y aire. Seres dedicados por entero a poner en alto valores inherentes a la condición humana. “Aquí en un diminuto triángulo se encierra todo un código. Un modo de vida. Una aspiración. Valor. Lealtad. Honor.

Soberbia ceremonia. Tribunas tembelequeantes. Algo inseguras. Obligaron a los cientos de asistentes – civiles, militares, diplomáticos, políticos, combatientes retirados se reunieron en la amplia construcción. Suerte de hangar. Espacio para miles de personas. Se convirtió en inmenso comedor. Refectorio que los recibió y acomodó y hasta ayudó a burlar el hiriente clima. Sol que obligaba a entrecerrar los ojos. La temperatura era formidable mazazo.

Reconocimiento -sin límite- al esfuerzo de los hombres que ya de verde olivo, de guinda, de azul, de levita, o de traje de fajina marchan, desfilan, lucen. Sus bandas de guerra y de música dieron marco a voces que -rudas, toscas- dictaban diversas órdenes. El movimiento ordenado era ejecutado con precisión milimétrica. Hombres bien acomodados. Dispuestos en formaciones que evitan roce o
encontronazo.

EUGENIO RUIZ OROZCO RECORDÓ -EVOCÓ- AL TALENTOSO GABRIEL JIMÉNEZ REMUS. “DISTINGUIDO DIPLOMÁTICO. BRILLANTE POLÍTICO. MEXICANO DE LUJO”

Aristóteles Sandoval -gobernador de Jalisco- se apresuró a dar la bienvenida al presidente Enrique Peña Nieto. Obligado el recuerdo de la medianoche de fines de marzo del año 2012 cuando en la Plaza de la Liberación de la cercana Guadalajara comenzó la gira electoral de Enrique Peña Nieto por la Presidencia de la República. José Reyes Baeza Terrazas ya trabajaba esta zona del país. Y Aristóteles Sandoval -que sobrevivió al mal del cólera- se le unió en la plaza que limita el Teatro Degollado.

Ayer se presentó -pleno, fuerte, de magnífico humor- el político jalisciense Eugenio Ruiz Orozco. Exalcalde de Guadalajara. Del círculo cercanísimo a Luis Donaldo Colosio Murrieta. Eugenio Ruiz Orozco encabeza los destinos del Club Atlas.

Ruíz Orozco concuerda -coincide- con lo que aseguraba el talentoso Gabriel Jiménez Remus:

“La gente decente de Jalisco no le va al Guadalajara. Forma, más bien en el Atlas…”. Eugenio Ruiz Orozco evoca y ríe. Y con el reportero dedica un intenso sentimiento de emoción en memoria del recién desaparecido Gabriel Jiménez Remus.

“Mexicano de lujo. Político magnífico. Panista de mucho talento. Embajador que siempre vio -en España, en Cuba- por los intereses de México…

“Nuestras Fuerzas Armadas -dijo el presidente Enrique Peña Nieto- merecen, además de nuestro reconocimiento, admiración y solidaridad, contar con mejores instalaciones. Y sustanciosas prestaciones. Son generosos en lo que donan al país. Dejan en la orfandad a sus hijos. Caen en el cumplimiento de su deber. Entregarles buenas construcciones es una forma de premiar -estimular- tal gesto.

Aristóteles Sandoval reconoció el papel de guardianes del orden y la paz públicos de las Fuerzas Armadas. Urgió a mejorar policías. Las bocetó ineptas, mal equipadas, peor tratadas. “En veces refugio de malvados y delincuentes”.
LAS FUERZAS ARMADAS DE MÉXICO MERECEN ADEMÁS DE GRATITUD Y RECONOCIMIENTO INSTALACIONES DIGNAS, CONSIDERACIONES, PROTECCION PARA ELLOS Y SUS FAMILIAS: PRESIDENTE PEÑA NIETO

El presidente Enrique Peña Nieto distinguió a sobrevivientes del célebre Escuadrón 201. Mítica contribución de México a la guerra contra el Eje Berlín-Roma-Tokio. Mexicanos que combatieron en las Islas Filipinas. Aporte para que los Aliados ganasen la Segunda Guerra Mundial. Un monumento en Manila homenajea a combatientes mexicanos que allá perdieron la vida. Aunque hace poco más de un año el presidente de la República, Enrique Peña Nieto participó en aquella ciudad en una Cumbre de Naciones de Pacífico, a los reporteros les resultó imposible visitar el monumento. “La presencia del señor Barack Obama, presidente de los Estados Unidos vació Manila. Sus guardianes cancelaron calles, avenidas, barrios
enteros.

Ayer en Zapopan se vio a supervivientes que integraron el Escuadrón 201. La Guerra terminó en agosto de 1945. Hace ya casi 72 años. ¿Qué edad tendrán los que pueden narrar las batallas de los Mares del Sur?

Exposición de aviones. Muestra de helicópteros. Desfile. Honores plenos al presidente de México. 21 cañonazos. Toques Tres de Diana. Disparos de fusilería. Sobrevuelo de aviones con humo blanco.

“Emociona verlos cada 16 de septiembre. Los mire uno desde Palacio Nacional o en la televisión. Los aviones, su rugido, su velocidad nos impresionan. Llaman la atención. Nos asombran.

Radares, hangares, comedores, aulas. Espacios jardinados. Construcciones sobrias; macizas. Quizá la Secretaría de Comunicaciones tuvo que ver en su edificación. Pues ahí estuvo Don Gerardo Ruíz Esparza. Es el secretario del ramo.

Mariachis y bandas de música. Mariachis con sones jaliscienses. Voces masculinas y femeninas. Versiones de lo que cantó -allá por 1959- el ecuatoriano Julio Jaramillo. “Te Odio y te Quiero”. O de Chucho Monge: “México Lindo y Querido…Olimpo Cárdenas. “Hay penas que se reciben con resignación…Y “Guadalajara” de Pepe Guizar. El llamado “Pintor musical de México”.

Día en que un mar de banderas tricolores y coros de poderosas voces graves saludaron al presidente Enrique Peña Nieto apenas descendió del José María Morelos y Pavón. Arengó a los soldados. Les transmitió gratitud y buenos deseos. Comió con ellos. Junto con sus colaboradores.

Aristóteles Sandoval aprovechó la ocasión para reconocer esfuerzo y entrega de las Fuerzas Armadas. “Suplen -sin deber hacerlo- a policías ineptas, mal equipadas y peor formadas. Y en veces hasta penetradas por el mal y diversos delincuentes”.

Así ayer. Día en que la Fuerza Aérea Mexicana cumplió 102 años de existencia.