imagotipo

Desde Imperio Romano celebración de San Valentín

  • Claudia Gonzalez-Rubio
  • en Local

Tulancingo, Hidalgo.- El origen de la celebración del Día de San Valentín data de la época del Imperio Romano, aproximadamente en el año 270 de nuestra era.
En esa época, bajo el reinado del emperador Claudio II, había un sacerdote en Roma llamado Valentín; el emperador prohibió a los jóvenes casarse y vivir en matrimonio porque pensaba que solteros y sin familia serían mejores soldados al no tener compromisos en el momento de ir a la guerra.
Él consideró injusto el decreto dictado por el emperador, por lo que comenzó a celebrar en secreto los matrimonios de los jóvenes enamorados.
La “rebeldía” del cura fue descubierta, por lo que se le encarceló y sentenció a ser decapitado el 14 de febrero, fecha retomada para celebrar a las parejas.
LA MAYOR PARTE DE LA POBLACIÓN UNIDA
En el marco del Día del Amor y la Amistad, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), integró indicadores sobre la situación conyugal de la población y el registro de matrimonios y divorcios ocurridos en el país.
La mayor parte de la población de 15 y más años se encuentra unida. Casi tres quintas partes (58.1 por ciento) se encuentran en esta situación conyugal, mientras que 31.4 está soltera y 10.5 se encuentra separada, divorciada o viuda.
Según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, ENOE, 9.6 por ciento de las mujeres de 15 años y más con hijos nacidos vivos son solteras.
MATRIMONIOS
En 2015 se registraron 558 mil 018 matrimonios, de estos, 556 mil 269 son uniones legales de distinto sexo (99.7 por ciento), y mil 749 (0.3) corresponden a matrimonios legales de personas del mismo sexo.
En los primeros, sobresale el hecho de que el hombre tiene mayor edad que su cónyuge; ello sucede en 66.4 de los casos, mientras que en 11% ambos tienen la misma edad y en 22.3 el hombre es menor que su pareja.
LAS UNIONES EN MENORES DE EDAD
Cabe señalar que en dicho año se llevaron a cabo 20 mil 782 matrimonios donde la mujer era menor de edad (menor de 18 años), y de estos, en 89 por ciento el cónyuge tenía 18 o más años.
De acuerdo con la ONU, “el matrimonio de niñas y las uniones tempranas constituyen una violación a los derechos humanos de las niñas y son consideradas como prácticas nocivas que afectan gravemente la vida, la salud, la educación y la integridad de las niñas, impacta su desarrollo futuro y el de sus familias, e incrementa la discriminación y la violencia en su contra”.
¿Y LAS ADOLESCENTES, LA MUERTE MATERNA Y VIUDAS?
Cuando las gestantes son adolescentes solteras, es mucho más probable que se trate de un embarazo no deseado, refiere la Organización Mundial de la Salud.
El riesgo de muerte materna es mucho mayor cuando la madre es joven y es más probable que abandonen la escuela al quedar embarazada.
La viudez es un evento que provoca la ausencia de alguno de los padres, lo que coloca a hijos y cónyuge en una situación de vulnerabilidad. Otros eventos que provocan la conformación de hogares monoparentales son la separación o el divorcio.
MATRIMONIOS DEL MISMO SEXO
La Comisión Nacional de Derechos Humanos señala que a nivel internacional, el marco normativo que protege el acceso al matrimonio para las parejas del mismo sexo se establece en el Artículo 16 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y hace la recomendación a legisladores a que “adecuen los correspondientes ordenamientos en materia civil o familiar con el fin de permitir el acceso al matrimonio a todas las personas y en condiciones tales que se impida cualquier tipo de discriminación”.
En 2010: 689 matrimonios del mismo sexo, de los cuales, 55.2 por ciento se dieron entre hombres y 44.8 entre mujeres; la Ciudad de México fue la única entidad donde se registraron estos eventos.
En 2015 conlleva a un incremento del 153.8, y se da en diversas entidades del país: la Ciudad de México concentra 82 por ciento de los eventos, Coahuila 9.7, Colima 4.1 y Guerrero 1.1 por ciento. Y, en Nayarit, Jalisco, Sonora, Guanajuato, Querétaro, Baja California Sur, Baja California, Oaxaca, Tabasco, Tamaulipas y Puebla, la participación relativa es menor al 1 por ciento en cada una y, en suma, participan con el 3.1.
DIVORCIOS
En 2015 se registraron 123 mil 883 divorcios. De estos, 123 mil 786 son eventos de diferente sexo y en 97 casos los cónyuges que se divorciaron son del mismo sexo. Sobre estos últimos, en 2014 es que se registran los primeros casos (41 eventos).
En los últimos años el número de divorcios ha aumentado en relación con los matrimonios y ello se debe a que un mayor número de personas decide vivir en unión libre, dando paso a menor número de uniones legales.
EL TIPO DE SEPARACIÓN
Los divorcios se clasifican en administrativos y en judiciales. Los primeros se dan cuando “son tramitados en el Registro Civil, exista mutuo consentimiento de los cónyuges, sean mayores de edad, no tengan hijos o que la mujer no se encuentre embarazada y de común acuerdo hayan liquidado la sociedad conyugal”.
Los judiciales son aquellos en los que “interviene algún juez de lo familiar, civil o mixto, independientemente de que se trate de un divorcio necesario o voluntario”.
En 2015, 88.5 por ciento de los divorcios fueron judiciales.
LAS PRINCIPALES CAUSAS DE SEPARACIÓN
Las principales causas de divorcio se dan: por mutuo consentimiento (50.8 por ciento), voluntario unilateral (34.4) y la separación por 2 años o más, independientemente del motivo (8.7). En suma, estas tres causas representan 93.9% del total de divorcios de distinto sexo, registrados en 2015.
AL FINAL ¿SOLAS?
En nuestro país, datos que proporciona la Encuesta Intercensal 2015 indican que hay 9.3 millones de hogares con jefatura femenina, lo que equivale al 29 por ciento del total de los hogares.
Bajo otra perspectiva, la separación, el divorcio, la viudez o la soltería representa que las personas lleguen a una edad avanzada viviendo solas.