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Los Políticos

  • Alejandro Sierra

Tulancingo, Hidalgo.-  El mayor problema de México es la distribución y el ejercicio del dinero.
Dinero hay, pero una buena parte termina en bolsillos privados debido a la corrupción, y ello genera que el país viva en crisis constante.
Seguramente a eso se debe que muchas personas hayan pedido a los candidatos presidenciales explicar de dónde o cómo es que conseguirán los recursos presupuestales para hacer realidad las diferentes propuestas que han presentado.
Anoche se llevó a cabo el tercer debate de los abanderados a la Presidencia de la República y en repetidas ocasiones los moderadores les pidieron indicar con qué recursos resolverían los planteamientos formulados en cada uno de los temas abordados, como los de tecnología, educación y salud.
Sin embargo, ninguno respondió a detalle qué es lo que piensa hacer para disponer de los recursos. El que mejores respuestas dio en este sentido fue el abanderado de la coalición “Todos por México” (PRI, PVEM y Panal), con base en su experiencia como ex secretario de Hacienda.
Ninguno de ellos habló de los miles de millones de pesos que presuntamente han desviado y robado gobernadores y otros servidores públicos; tampoco mencionaron el dinero que se decomisa a los narcotraficantes y miembros del crimen organizado.
¿Dónde queda ese dinero? ¿El próximo gobierno podría disponer de esos recursos?
En lo que no tenemos duda es que con ello se resolverían muchas carencias de nuestro pueblo.
Si todo ese dinero se ejerciera correctamente, otro gallo le cantaría a México.
Lo cierto es que se terminó la campaña para los candidatos. No solo para los presidenciables, sino también para quienes buscan un lugar en los congresos federal y locales, ya que mañana, jueves, inicia el Mundial de Rusia 2018.
Así que, amigo lector, no espere más información y comience a revisar las propuestas y mensajes que ha recibido por la radio, la televisión, prensa escrita, redes sociales o de viva voz de los abanderados.
Es tiempo de tomar decisiones y debemos hacerlo con responsabilidad, pensando siempre en el futuro del país y en nuestros hijos, que serán los que vivan con las consecuencias, buenas o malas, de lo que hagan quienes nos gobiernen el próximo sexenio.
México necesita estabilidad, paz, armonía, seguridad, educación, salud, cultura, empleo, inversión y desarrollo, entre muchas otras cosas, pero, sobre todo, necesita de líderes y gobernantes honrados que actúen con transparencia, comprometidos con la ciudadanía en general, sin distingos de ideologías, colores o creencias.
Los mexicanos requerimos de un país donde todos seamos iguales y tengamos las mismas oportunidades. Un México incluyente.
Por ello, es necesario que reflexionemos muy bien por quién votaremos. Dejemos de lado a los partidos y las coaliciones, porque solo están pensando en el poder y los recursos económicos que manejarán.
Hoy es importante pensar en las personas, en la experiencia que tiene cada uno, sus conocimientos y su actuar honesto.
Hoy nuestro voto debe respaldar un plan de gobierno, una estrategia definida por cada propuesta que hemos escuchado hasta el momento y no por las encuestas. No debemos guiarnos por el hecho de que las encuestas nos digan quién va ganando o perdiendo en las preferencias electorales.
Las encuestas no van a agobernar, pero sí las personas, esas que hoy son candidatas, junto con sus equipos de trabajo.
Revisemos lo que han hecho y quiénes son. Solo eso importa.