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Los políticos

  • Alejandro Sierra

Tulancingo, Hidalgo.- Hidalgo, como el resto del país, está inmerso en el proceso electoral que culminará el próximo uno de julio.
Además de que están en plena actividad los candidatos al Congreso federal, el Instituto Estatal Electoral (IEE), presidido por Guillermina Vázquez, acaba de registrar a los candidatos al Congreso local, quienes iniciarán campaña el 29 de abril.
También el IEE está capacitando a servidores públicos de diferentes dependencias del gobierno estatal para que conozcan a detalle lo que tienen permitido y lo que de plano no pueden hacer en este periodo.
El equipo de trabajo que encabeza Guillermina también dio a conocer el calendario de debates y acaba de autorizar el surgimiento de dos partidos políticos locales.
Hasta ahora todo marcha viento en popa en el Instituto, aunque su responsabilidad y su actividad se incrementarán en las próximas semanas.
Y es precisamente el surgimiento de los institutos políticos locales lo que más llama la atención, porque recientemente el INEGI dio a conocer que solo 20.9% de los hidalguenses confía en los partidos.
Y porque, seguramente debido a esa falta de credibilidad, en la elección presidencial de 2012 el abstencionismo fue de 36.92%, en tanto que para diputados federales el porcentaje fue de 37.56, según datos del INE, lo cual muestra que una cantidad importante de electores prefiere no acudir a las urnas, ni siquiera para elegir al menos peor.
En la elección de diputados locales de 2016 el porcentaje de abtencionismo fue de 40.53% de un listado nominal de dos millones 26 mil 548 ciudadanos.
Entonces cabe preguntarnos si vale la pena que sigan surgiendo más partidos, porque ello significa un mayor gasto público, es decir, que más dinero de nuestros impuestos irá a parar a las arcas de los institutos y de sus dirigentes.
Por ello, quizá valga la pena recordar que prácticamente todos los partidos políticos han expresado estar de acuerdo en eliminar el financiamiento público a los partidos, aunque quien levantó la mano en primer lugar fue el diputado federal con licencia Alejandro González Murillo, quien hoy es candidato al Senado de la República por la coalición “Todos por México”, conformada por el PRI, PVEM y Panal.
Fue él quien dijo “Cero pesos a partidos” y de inmediato hubo cuestionamientos de si ello implicaría que los institutos políticos recibieran dinero del crimen organizado o del narcotráfico.
Pero bueno, otro factor que nos lleva a reflexionar si el sistema de partidos está a punto de fenecer, es el hecho de que hoy muchos de los candidatos decidieron deslindarse de su propio instituto político y a propósito evitaron colocar logotipos en su propaganda para buscar sumar más simpatizantes que se conviertan en votos, y para alejarse de la corrupción y el descrédito.
Pretenden convertirse en candidatos independientes, aunque los otros que sí van por la vía independiente tampoco tienen mucho éxito actualmente.
¿Qué necesita la ciudadanía? ¿Qué espera la gente de sus políticos y gobernantes? ¿Será que los candidatos han reflexionado sobre esto?