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La ecología en la ciudad de Pachuca

  • Luis Corrales

Tulancingo, Hidalgo.-  Revisando viejos folios (hojas) escritas por su servidor hace años, me he encontrado con este tema que me preocupó al leerlo porque aunque hace 30 años que fue presentado, es vigente en cuanto a lo que dice y lo que se concluye es que no fue nunca atendido. Habla de los problemas de contaminación en Pachuca y deseo que usted lector, lectora, se percaten de que parece escrito para esta época. Triste es que no hayamos atendido las cuestiones de ecología, y contaminación que aquí marcamos y por ejemplo en el rubro de la contaminación auditiva, en vez de disminuir  se ha incrementado. Abundan ahora los comercios que tienen un par de bocinas hacia la calle con música a gran volumen, eso sin comentar el mal gusto que se ha venido adoptando al preferir música caribeña, centroamericana o colombiana en vez de lo nuestro o lo romántico que es al menos, mejor.
Parece mentira que esto fue escrito hace 30 años.  Le reproduzco una parte:
“La presencia de los jales, que en épocas de estío son  una fuente de polvos nocivos, la atención a los terrenos que colindan al Blv. Felipe Ángeles que producen grandes cantidades de polvo, que brindan una mala imagen al acceso de la ciudad, además, del problema sanitario que representan para las colonias del ISSSTE,  Juan C. Doria, Infonavit, Venta Prieta, etc., son algunos problemas  ecológicos más urgentes de atender.
Asimismo, la contaminación del agua para consumo que llega a los barrios altos y al centro de la ciudad en la red procedente de las presas de Estanzuela, El Cedral y Jaramillo.
La insalubridad que representan las calles sin pavimento de algunas colonias circuladas por vehículos que levantan polvo, virus, microbios, etc., y que perjudican la salud de sus colonos.
La costumbre de muchos comerciantes ambulantes, semifijos y fijos, de lavar sus pisos o sus utensilios y derramar el agua sucia sobre la calle, convirtiéndose al cabo de unas cuantas semanas en focos pestilentes, con insectos y de un aspecto totalmente negativo. Esto sucede en lugares céntricos de la ciudad y muy común lo es afuera de los mercados.
El aspecto de la basura y su recolección y el perjuicio ecológico de su presencia o descuido en su manejo.
La conservación de las áreas verdes públicas merece un proyecto de participación de la comunidad en forma especial. Existen muchos ciudadanos que desean ser los responsables del cuidado de una porción del parque público o del camellón frente a su casa.
El problema mayor de la ecología pachuqueña es el del ruido. Un gran número de autobuses urbanos, foráneos, automóviles de alquiler y particulares, motocicletas y otros vehículos, por un absurdo y completo descuido de las autoridades de tránsito y vialidad, han contaminado en muy alto grado al casco urbano, alcanzando niveles de riesgo superior lo cual se puede demostrar con un grabador en cualquier calle céntrica.
Esta forma de contaminación, perjudica uno de los más valiosos componentes del ser humano, el sistema nervioso, con acento en los niños y jóvenes en desarrollo; aparte de los daños al oído.
Es urgente una acción para silenciar escapes, bocinas de vehículos y bafles de comerciantes que pretenden vender con ruido. Pachuca es una ciudad culta que aspira a ser de alto nivel urbano, no podemos permitir que los conductores del transporte público y sus concesionarios arruinen los esfuerzos hechos en tantos años para tener una ciudad digna de ser vivida.
Finalmente, es urgente iniciar una campaña para forestar la ciudad y sus alrededores. En los últimos 15 años, se ha atendido este asunto con buen resultado. El microclima está cambiando; ya llueve más porque hay mayor presencia de árboles y plantas en los parques y jardines. Sin embargo, debemos atender a las zonas no privilegiadas con el sembrado de árboles en forma constante y profusa. El primer servicio público que requiere una colonia con infraestructura, es un árbol.
En las afueras de la ciudad debemos sembrar capulines, tejocotes, duraznos y otros frutales que se dan con facilidad en este clima, que con una política ecológica adecuada podremos cambiar y hacer más fértil.”
Esto escribimos hace exactamente 30 años, en 1987. No ha cambiado mucho la situación. Creemos que el problema principal es que los políticos están más ocupados en asuntos electorales, para su futuro personal, que en trabajar con seriedad en dos aspectos muy sensibles, la cuestión Ecológica por un lado y por otra, la cuestión del arte y la cultura. Este último tema nos da identidad y orgullo de pertenencia. Ahora mismo, este fin de semana se ha llevado al cabo en la Plaza Independencia un “Festival Cultural de Huapangos” que cada año organizan los huastecos hidalguenses que han emigrado a Pachuca pero que son fieles a sus tradiciones, música, danza y cultura en general. Malaquías Martínez, de esta región norte del Estado, que tiene un local en el Mercado Primero de Mayo desde hace años,  organiza este evento. Faltó apoyo de las autoridades, estaba en penumbras por falta de iluminación, pero la participación popular de miles de pachuqueños que asistieron y que cantan y bailan espontáneamente los lindos huapangos, fue espectacular. Estas son nuestras tradiciones. Este festival que se realiza cada año es un patrimonio de la ciudad.
Agosto de 2017