/ lunes 6 de abril de 2020

La elección de Ayuntamientos y el COVID-19

De acuerdo con IDEA Internacional, al menos 46 países y territorios han pospuesto sus elecciones nacionales y subnacionales debido a COVID-19; mientras que 13 las han celebrado a pesar de las preocupaciones por la pandemia. Si bien todos los cuerpos electorales en el mundo enfrentamos las mismas circunstancias extraordinarias, la determinación de continuar o posponer los comicios debe atender consideraciones de cada contexto.

En México, el Instituto Nacional Electoral (INE) ejerció su facultad de atracción determinando suspender temporalmente los procesos electorales y la jornada comicial de Ayuntamientos en Hidalgo y Diputaciones en Coahuila. Analicemos las circunstancias por las que dicha pausa fue imprescindible para proteger la salud de la población, organizadores y partícipes electorales. Comentemos también las razones por las que, lejos de socavar la experiencia democrática, se garantiza la certidumbre y participación plenas del electorado y los actores políticos.

Cuatro hechos plantearon escenarios extraordinarios: la calificación que la Organización Mundial de la Salud hizo del brote del COVID-19 como una pandemia, la declaratoria de emergencia sanitaria por causa de fuerza mayor por parte del Consejo de Salubridad General, las medidas preventivas de distanciamiento social dictadas por la Secretaría de Salud y la entrada a la fase 2 que implica la existencia de contagios locales.

Dado que los registros de candidaturas y las campañas se aproximaban, y que dichas actividades por naturaleza implican la aglomeración de personas, resultó crucial valorar la factibilidad de seguir en tales condiciones excepcionales. Por ello y en la antesala de la determinación del INE, el Instituto Estatal Electoral de Hidalgo (IEEH) emitió medidas temporales y extraordinarias, mantuvo constante comunicación con dicho ente nacional y remitió los posicionamientos de los partidos políticos en el estado.

IDEA Internacional señala la importancia de valorar el impacto, en los estándares democráticos, de continuar o posponer una elección durante el COVID-19 según factores específicos. Una de las diferentes ponderaciones, es que celebrar un proceso electoral en el marco de la pandemia podría comprometer la inclusión, legitimidad y debate público: es poco probable que la ciudadanía vote si está preocupada por su salud; las personas con mayor vulnerabilidad por afecciones crónicas probablemente votarían menos; las medidas de distanciamiento físico afectarían la participación en las campañas; y el debate político podría estar dominado por el tema de la pandemia en vez de la discusión sobre políticas públicas.

Para que exista una participación plena, es necesario no poner el riesgo la salud. El IEEH se mantiene atento a futuras disposiciones para dar continuidad al proceso electoral, en condiciones de seguridad sanitaria.

De acuerdo con IDEA Internacional, al menos 46 países y territorios han pospuesto sus elecciones nacionales y subnacionales debido a COVID-19; mientras que 13 las han celebrado a pesar de las preocupaciones por la pandemia. Si bien todos los cuerpos electorales en el mundo enfrentamos las mismas circunstancias extraordinarias, la determinación de continuar o posponer los comicios debe atender consideraciones de cada contexto.

En México, el Instituto Nacional Electoral (INE) ejerció su facultad de atracción determinando suspender temporalmente los procesos electorales y la jornada comicial de Ayuntamientos en Hidalgo y Diputaciones en Coahuila. Analicemos las circunstancias por las que dicha pausa fue imprescindible para proteger la salud de la población, organizadores y partícipes electorales. Comentemos también las razones por las que, lejos de socavar la experiencia democrática, se garantiza la certidumbre y participación plenas del electorado y los actores políticos.

Cuatro hechos plantearon escenarios extraordinarios: la calificación que la Organización Mundial de la Salud hizo del brote del COVID-19 como una pandemia, la declaratoria de emergencia sanitaria por causa de fuerza mayor por parte del Consejo de Salubridad General, las medidas preventivas de distanciamiento social dictadas por la Secretaría de Salud y la entrada a la fase 2 que implica la existencia de contagios locales.

Dado que los registros de candidaturas y las campañas se aproximaban, y que dichas actividades por naturaleza implican la aglomeración de personas, resultó crucial valorar la factibilidad de seguir en tales condiciones excepcionales. Por ello y en la antesala de la determinación del INE, el Instituto Estatal Electoral de Hidalgo (IEEH) emitió medidas temporales y extraordinarias, mantuvo constante comunicación con dicho ente nacional y remitió los posicionamientos de los partidos políticos en el estado.

IDEA Internacional señala la importancia de valorar el impacto, en los estándares democráticos, de continuar o posponer una elección durante el COVID-19 según factores específicos. Una de las diferentes ponderaciones, es que celebrar un proceso electoral en el marco de la pandemia podría comprometer la inclusión, legitimidad y debate público: es poco probable que la ciudadanía vote si está preocupada por su salud; las personas con mayor vulnerabilidad por afecciones crónicas probablemente votarían menos; las medidas de distanciamiento físico afectarían la participación en las campañas; y el debate político podría estar dominado por el tema de la pandemia en vez de la discusión sobre políticas públicas.

Para que exista una participación plena, es necesario no poner el riesgo la salud. El IEEH se mantiene atento a futuras disposiciones para dar continuidad al proceso electoral, en condiciones de seguridad sanitaria.