/ jueves 28 de noviembre de 2019

Inversión vs Recesión

Quienes tenemos un negocio, por pequeño que sea, sabemos que la inversión es necesaria para el crecimiento a mediano y corto plazo, la inversión se define como la aportación de recursos para obtener un beneficio futuro, a nivel de un país existen dos tipos de inversión, la pública y la privada.

Si hablamos de la importancia de la inversión pública existen dos posturas, la primera, la perspectiva clásica, asume que el gasto público es ineficiente y representa un desplazamiento del gasto privado y un excesivo gasto de inversión resulta contraproducente.

La otra postura, desde la perspectiva keynesiana, plantea la importancia del Estado para impulsar la actividad económica por medio del gasto público, principalmente a través de la creación de infraestructura económica y social.

En cuanto la inversión privada no es necesario argumentar su importancia ya que en la mayoría de los países el porcentaje de recursos aportados es superior al público.

Hay grandes oportunidades para el sector privado en México, por ejemplo, según datos oficiales en el sector salud el 98.54% del total de la inversión proviene de recursos públicos, en el sector hidráulico un 88.61% y en energía el 72.70%.

Los últimos datos del INEGI arrojaron que la economía en México está estancada, por lo que López Obrador anunció el 26 de noviembre en su conferencia matutina la puesta en marcha del Plan Nacional de Infraestructura con el objetivo de reactivar la economía.

El plan se traduce en 147 proyectos iniciales, de un total de 1,700 proyectos que representan una inversión de 42,951 millones de dólares. Carlos Salazar, presidente del Consejo Coordinador Empresarial, mencionó que los proyectos iniciales serán carreteras y puentes, telecomunicaciones, transporte, energía, turismo, aeropuertos, agua y saneamiento y trenes, todos estarán financiados por la iniciativa privada.

Llamó la atención el respaldo de los empresarios más importantes del país, incluso Carlos Slim se declaró a favor y dijo que se sentaron las bases para generar confianza de los inversionistas.

La infraestructura económica según el autor Ayala Espino (UNAM ) es relevante en varios aspectos, entre ellos la mejora en los servicios de infraestructura eleva el nivel de bienestar y fomenta el crecimiento económico; eleva la productividad y disminuye los costos de producción; contribuye a desarrollar la capacidad de un país para competir en la economía mundial; en este sentido, se genera una correlación positiva entre la inversión pública y la privada.

No solo es la importancia del tamaño de los recursos comprometidos si no también los beneficios antes mencionados, además el aumento de empleo, pero esperemos a ver en qué términos se van a operar, el costo para el usuario final, la calidad, la viabilidad y rentabilidad de los mismos.

Quienes tenemos un negocio, por pequeño que sea, sabemos que la inversión es necesaria para el crecimiento a mediano y corto plazo, la inversión se define como la aportación de recursos para obtener un beneficio futuro, a nivel de un país existen dos tipos de inversión, la pública y la privada.

Si hablamos de la importancia de la inversión pública existen dos posturas, la primera, la perspectiva clásica, asume que el gasto público es ineficiente y representa un desplazamiento del gasto privado y un excesivo gasto de inversión resulta contraproducente.

La otra postura, desde la perspectiva keynesiana, plantea la importancia del Estado para impulsar la actividad económica por medio del gasto público, principalmente a través de la creación de infraestructura económica y social.

En cuanto la inversión privada no es necesario argumentar su importancia ya que en la mayoría de los países el porcentaje de recursos aportados es superior al público.

Hay grandes oportunidades para el sector privado en México, por ejemplo, según datos oficiales en el sector salud el 98.54% del total de la inversión proviene de recursos públicos, en el sector hidráulico un 88.61% y en energía el 72.70%.

Los últimos datos del INEGI arrojaron que la economía en México está estancada, por lo que López Obrador anunció el 26 de noviembre en su conferencia matutina la puesta en marcha del Plan Nacional de Infraestructura con el objetivo de reactivar la economía.

El plan se traduce en 147 proyectos iniciales, de un total de 1,700 proyectos que representan una inversión de 42,951 millones de dólares. Carlos Salazar, presidente del Consejo Coordinador Empresarial, mencionó que los proyectos iniciales serán carreteras y puentes, telecomunicaciones, transporte, energía, turismo, aeropuertos, agua y saneamiento y trenes, todos estarán financiados por la iniciativa privada.

Llamó la atención el respaldo de los empresarios más importantes del país, incluso Carlos Slim se declaró a favor y dijo que se sentaron las bases para generar confianza de los inversionistas.

La infraestructura económica según el autor Ayala Espino (UNAM ) es relevante en varios aspectos, entre ellos la mejora en los servicios de infraestructura eleva el nivel de bienestar y fomenta el crecimiento económico; eleva la productividad y disminuye los costos de producción; contribuye a desarrollar la capacidad de un país para competir en la economía mundial; en este sentido, se genera una correlación positiva entre la inversión pública y la privada.

No solo es la importancia del tamaño de los recursos comprometidos si no también los beneficios antes mencionados, además el aumento de empleo, pero esperemos a ver en qué términos se van a operar, el costo para el usuario final, la calidad, la viabilidad y rentabilidad de los mismos.

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