/ domingo 1 de diciembre de 2019

Hidalgo y Santa Lucía

Recientemente fue publicado el estudio de impacto ambiental del Aeropuerto de Santa Lucía en el que se detalla que el agua necesaria para la ejecución de la obra será transportada desde el estado de Hidalgo en pipas. En una siguiente etapa, el proyecto prevé la construcción de un acueducto que abastezca de agua al aeropuerto desde Tula, Hidalgo lo que representa el consumo de miles de millones de metros cúbicos, tomados sin el consentimiento del pueblo hidalguense.

Además de ser famosa por su historia milenaria y los emblemáticos Atlantes, Tula ha saltado a la fama por ser la ciudad más contaminada de México. En julio de este año, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales declaró emergencia ambiental en la región, debido a los altos índices de contaminación en la tierra, el aire y el agua.

El deterioro ambiental se debe a que el agua limpia de esta región se va al Estado de México y a la Ciudad de México, regresando como aguas negras; los cultivos se riegan con estos desechos que se estancan en la presa Endho, donde por lo menos un centenar de industrias vierten sus desechos tóxicos, además de la contaminación en el aire que genera la refinería, entre otros factores.

De acuerdo con la Revista Científica UDO Agrícola, Tula presenta una degradación física y química de su suelo y aire, que representa un alto riesgo para la salud y el medio ambiente. En esta región, tristemente son cada vez más frecuentes las enfermedades respiratorias, de piel, gastrointestinales, cáncer y se registró el primer caso de anencefalia en el país.

Ojalá se reconsidere esta situación y que el aeropuerto verdaderamente beneficie a Hidalgo porque hasta hoy hemos sido el patio trasero de la zona metropolitana, sin que ello se traduzca en beneficios tangibles para el pueblo hidalguense.

Recientemente fue publicado el estudio de impacto ambiental del Aeropuerto de Santa Lucía en el que se detalla que el agua necesaria para la ejecución de la obra será transportada desde el estado de Hidalgo en pipas. En una siguiente etapa, el proyecto prevé la construcción de un acueducto que abastezca de agua al aeropuerto desde Tula, Hidalgo lo que representa el consumo de miles de millones de metros cúbicos, tomados sin el consentimiento del pueblo hidalguense.

Además de ser famosa por su historia milenaria y los emblemáticos Atlantes, Tula ha saltado a la fama por ser la ciudad más contaminada de México. En julio de este año, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales declaró emergencia ambiental en la región, debido a los altos índices de contaminación en la tierra, el aire y el agua.

El deterioro ambiental se debe a que el agua limpia de esta región se va al Estado de México y a la Ciudad de México, regresando como aguas negras; los cultivos se riegan con estos desechos que se estancan en la presa Endho, donde por lo menos un centenar de industrias vierten sus desechos tóxicos, además de la contaminación en el aire que genera la refinería, entre otros factores.

De acuerdo con la Revista Científica UDO Agrícola, Tula presenta una degradación física y química de su suelo y aire, que representa un alto riesgo para la salud y el medio ambiente. En esta región, tristemente son cada vez más frecuentes las enfermedades respiratorias, de piel, gastrointestinales, cáncer y se registró el primer caso de anencefalia en el país.

Ojalá se reconsidere esta situación y que el aeropuerto verdaderamente beneficie a Hidalgo porque hasta hoy hemos sido el patio trasero de la zona metropolitana, sin que ello se traduzca en beneficios tangibles para el pueblo hidalguense.