/ jueves 15 de marzo de 2018

ACERVO

Democracia amenazada

Tulancingo, Hidalgo.-  A los mexicanos nos ha llevado más de un siglo llegar a tener libertades a plenitud y un sistema democrático totalmente abierto a la participación ciudadana. Coincido con Enrique Krauze en el sentido de que la paternidad de nuestra democracia “…es colectiva: la hicimos entre todos: ciudadanos, organizaciones no gubernamentales, partidos, medios y funcionarios responsables, prensa, escritores, artistas…” frase contenida en el artículo de su autoría del 23 de julio publicado en su portal y que es consultable en http://www.enriquekrauze.com.mx/joomla/index.php/opinion/349-historia-minima-democracia-mexico.html . En ese sentido, quienes hemos ejercido el derecho a votar y a ser votados y hemos sido testigos en las últimas décadas de como se ha fortalecido el espacio de participación política y vigorizado la legislación en la materia, hoy estamos levantando la voz para protestar en contra de aquellos o de aquel, singularmente entendido, que amenazan con soltar al “trigre” del odio, de la división, del chantaje, del vandalismo, de la barbarie y la anarquía cuando alegan aún desde antes de iniciar la campaña electoral que serán víctimas de fraude. Desde ahora “enseña el cobre” de la espada antidemocrática que amenaza a todo el proceso y a todos los esfuerzos personales, ciudadanos y presupuestarios para tener en este año la más grande e importante elección de toda la historia de nuestro país. Esta forma de amedrentar solo la puede formular quien pretende dominar en un régimen dictatorial y no en la democracia. Los mexicanos hemos construido la democracia, los más jóvenes que votarán por primera vez coincidirán que todos esperamos la leal competencia, el debate, el contraste de personalidades, de historias de vida, de propuestas, de plataforma, de oferta de gobierno, de visión de país. Las personas inteligentes saben que en democracia gana el que más votos obtenga en la jornada electoral, los arrogantes, timoratos, especuladores y vacíos de ideas genuinas huelen anticipadamente su derrota y por eso amenazan. Queremos escuchar planteamientos serios y queremos escuchar el cómo se van a cumplir y el cuándo se habrán de realizar. No queremos discursos populistas que son huecos porque no hay forma de cumplir con lo que dicen. No queremos actitudes histriónicas ni berrinchudas con las que quieran soltar algún tigre. Los tigres andan sueltos en terreno salvaje. La democracia mexicana no es ninguna selva: existe un Instituto Electoral que se transformó de “Federal” a “Nacional” con la intención de darle mayor capacidad de organización y de control de autoridad en los procesos electorales. Contamos con un Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación que sanciona los actos de autoridad y da protección a los derechos políticos de los ciudadanos. La democracia está en su esplendor porque está en terreno fértil que cultivamos con sudor y sangre en 1910, terreno del cual vimos un fruto en el 2000 con la primer alternancia en el ejecutivo federal. El Mesías, nos dice la historia, fue el salvador enviado por Dios y anunciado por los profetas para liberar al pueblo de Israel. El Ungido como hijo de Dios. “El que no está conmigo, contra mí está…”, así lo dijo Cristo según Mateo 12:30. No estamos en tiempos de que ningún aspirante a la Presidencia de la República adopte el papel de mesías, ni que nadie gane adeptos con la indulgencia a los pecados de corrupción. Los pecados no se borran. Nadie debe ofrecer perdón o amnistíaa delitos y menos los cometidos en contra del pueblo. Nadie puede amenazar a la democracia con azuzar al tigre. Nadie puede ganar una elección ofreciendo indulgencias. México ha logrado un equilibrio de poderes. Esto se buscó en 1917 con la Promulgación de la Constitución vigente; lo hemos logrado a través de los años. Somos una República representativa, democrática y federal. Superamos el sistema presidencialista que a punto estuvo en alguna época en convertirse en totalitarismo. No queremos que alguien detente un poder absoluto, la forma de que se logre ese poder omnímodo es mandando al diablo a las instituciones, no respetar las leyes y echar a pelear a su propio pueblo. Los tigres se capturan y se enjaulan. Ya conocemos a ese encantador de felinos. No estamos dispuestos los mexicanos a recibir ni una amenaza más a la democracia. Millones de mujeres y hombres queremos que México siga creciendo verlo convertido en potencia mundial. La democracia es nuestro acervo. Marzo 15 de 2017

Democracia amenazada

Tulancingo, Hidalgo.-  A los mexicanos nos ha llevado más de un siglo llegar a tener libertades a plenitud y un sistema democrático totalmente abierto a la participación ciudadana. Coincido con Enrique Krauze en el sentido de que la paternidad de nuestra democracia “…es colectiva: la hicimos entre todos: ciudadanos, organizaciones no gubernamentales, partidos, medios y funcionarios responsables, prensa, escritores, artistas…” frase contenida en el artículo de su autoría del 23 de julio publicado en su portal y que es consultable en http://www.enriquekrauze.com.mx/joomla/index.php/opinion/349-historia-minima-democracia-mexico.html . En ese sentido, quienes hemos ejercido el derecho a votar y a ser votados y hemos sido testigos en las últimas décadas de como se ha fortalecido el espacio de participación política y vigorizado la legislación en la materia, hoy estamos levantando la voz para protestar en contra de aquellos o de aquel, singularmente entendido, que amenazan con soltar al “trigre” del odio, de la división, del chantaje, del vandalismo, de la barbarie y la anarquía cuando alegan aún desde antes de iniciar la campaña electoral que serán víctimas de fraude. Desde ahora “enseña el cobre” de la espada antidemocrática que amenaza a todo el proceso y a todos los esfuerzos personales, ciudadanos y presupuestarios para tener en este año la más grande e importante elección de toda la historia de nuestro país. Esta forma de amedrentar solo la puede formular quien pretende dominar en un régimen dictatorial y no en la democracia. Los mexicanos hemos construido la democracia, los más jóvenes que votarán por primera vez coincidirán que todos esperamos la leal competencia, el debate, el contraste de personalidades, de historias de vida, de propuestas, de plataforma, de oferta de gobierno, de visión de país. Las personas inteligentes saben que en democracia gana el que más votos obtenga en la jornada electoral, los arrogantes, timoratos, especuladores y vacíos de ideas genuinas huelen anticipadamente su derrota y por eso amenazan. Queremos escuchar planteamientos serios y queremos escuchar el cómo se van a cumplir y el cuándo se habrán de realizar. No queremos discursos populistas que son huecos porque no hay forma de cumplir con lo que dicen. No queremos actitudes histriónicas ni berrinchudas con las que quieran soltar algún tigre. Los tigres andan sueltos en terreno salvaje. La democracia mexicana no es ninguna selva: existe un Instituto Electoral que se transformó de “Federal” a “Nacional” con la intención de darle mayor capacidad de organización y de control de autoridad en los procesos electorales. Contamos con un Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación que sanciona los actos de autoridad y da protección a los derechos políticos de los ciudadanos. La democracia está en su esplendor porque está en terreno fértil que cultivamos con sudor y sangre en 1910, terreno del cual vimos un fruto en el 2000 con la primer alternancia en el ejecutivo federal. El Mesías, nos dice la historia, fue el salvador enviado por Dios y anunciado por los profetas para liberar al pueblo de Israel. El Ungido como hijo de Dios. “El que no está conmigo, contra mí está…”, así lo dijo Cristo según Mateo 12:30. No estamos en tiempos de que ningún aspirante a la Presidencia de la República adopte el papel de mesías, ni que nadie gane adeptos con la indulgencia a los pecados de corrupción. Los pecados no se borran. Nadie debe ofrecer perdón o amnistíaa delitos y menos los cometidos en contra del pueblo. Nadie puede amenazar a la democracia con azuzar al tigre. Nadie puede ganar una elección ofreciendo indulgencias. México ha logrado un equilibrio de poderes. Esto se buscó en 1917 con la Promulgación de la Constitución vigente; lo hemos logrado a través de los años. Somos una República representativa, democrática y federal. Superamos el sistema presidencialista que a punto estuvo en alguna época en convertirse en totalitarismo. No queremos que alguien detente un poder absoluto, la forma de que se logre ese poder omnímodo es mandando al diablo a las instituciones, no respetar las leyes y echar a pelear a su propio pueblo. Los tigres se capturan y se enjaulan. Ya conocemos a ese encantador de felinos. No estamos dispuestos los mexicanos a recibir ni una amenaza más a la democracia. Millones de mujeres y hombres queremos que México siga creciendo verlo convertido en potencia mundial. La democracia es nuestro acervo. Marzo 15 de 2017

jueves 15 de marzo de 2018

ACERVO

jueves 28 de diciembre de 2017

Acervo